COMPETITIVIDAD O VALORES?


"El genio comienza las grandes obras, pero solo el trabajo las acaba"
Petrus Jacobus Joubert


Hace unos dias, estuve conversando con mi hija sobre la clase de filosofia que acababa de tener, asignatura que la fascina porque tratan y debaten de muchos temas, y a ella le encanta. Habían estado hablando de la evidente competitividad escolar en la que estamos inmersos, viendo sus pros y sus contras. Mi hija, al igual que yo pensamos que va en perjuicio de otras cosas y que el sistema educativo no debería estar basado en esto, como ahora.
Profundizando en el tema, conocí un estudio de un médico, cuyo título era "La competitividad en el Sistema Educativo, una fuente de enfermedad". Se refería a que la educación ha ido perdiendo su carácter de formación para convertirse en un mero instrumento para favorecer la competitividad.
Según algunos médicos como él, se ha convertido en un valor pedagógico y está generando entre nuestros jóvenes estados depresivos, hiperactividad e incluso el famoso Déficit de atención.

Siempre que se habla de sistemas educativos, hablamos de Finlandia, uno de los países que son todo un ejemplo al respecto, y donde vemos reflejadas nuestras carencias. Allí llevan muchos años construyendo y reforzando una educación más inclusiva e integral.. Con evaluaciones mínimas, con un  sistema totalmente público y gratuito, incluido el material escolar, y una muy escasa intervención privada.
Comparándolos con otros países, obtienen las mejores notas, con lo cual sus sistema educativo funciona. Comparemos con España.
Hay notables diferencias, desde el enfoque, hasta las medidas y actividades que ponen en marcha, por ejemplo, en el déficit de atención, nuestros niños son medicados, no entiendo aún muy bien por qué, les aislan, les diferencian, les hacen sentir "raros", "especiales" y les hacemos perder su autoestima a golpe de pastillas.
Allí, les "absorbe" el sistema educativo, estudiando sus necesidades individualmente. Una gran diferencia de método.


La competitividad normal positiva, nadie la pone en duda, pero esta competitividad, único motivo para aprobar o la única forma de valorar es errónea.
Estamos sumergidos en nuestras vanidades, deshumanizándonos, y esto entierra completamente nuestra capacidad de ser solidarios, generosos y cooperativos.
Nos enseñan y enseñamos a puntuar, calificar, sin tener en cuenta al otro, al compañero y el trabajo en equipo.
Se premia el  sobresalir ante los demás, destacar sobre el resto, haciendo que se pierdan de vista esos valores y que a diario hablamos de sucesos relacionados con esta carencia en los medios de comunicación..
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La educación académica, tal y como está ahora mismo planteada, donde se premia a "los mejores", discriminando al resto, y formando clases de primera y segunda, fomentan esta pérdida de valores, el trabajo en grupo, la colaboración, la cooperación, la empatía, la solidaridad o la generosidad.

Os dejo con este fabuloso cuarteto de mujeres relacionado con este tema, disfrutadlo.


Salut Salon - "Competitive Foursome"

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