CARPE DIEM, FUGIT TEMPUS

a TI, LUIS MOLINER LAZARO


Me resulta muy duro aún seguir escribiendo este blog, sabiendo que ya no estás Luis, tú que me animaste una y otra vez a que lo hiciera...es difícil, porque no llegaste a verlo, pero también se con seguridad, que sigues animándome y esperas que lo siga haciendo.

Te has ido sin avisar, más o menos, como has hecho todo en tu vida, con rebeldía, indisciplinado y a tu bola. Hemos pasado unos cuantos años codo con codo, charlando de nuestras cosas, de política, de la vida, poesía, de literatura.. que gran conversador eras Luis...se pasaban las horas como minutos. Esas comidas interminables con un buen vino.. para cerrar con un buen cava. Te gustaba la buena comida, el buen vino, la buena mesa y las buenas tertulias. Nuestros paseos por Madrid, por Sol, Castellana, el fnac, donde nos tirábamos horas y horas hablando de libros, de música, y los dependientes acababan locos buscando libros,  alrededor tuyo, abducidos por tu verborrea, con tu magnetismo y tu sabiduría. Apurabamos cada minuto, aprovechando tu visita a Los Madriles, hasta la próxima, que no sabíamos cuando podía ser. Nuestro día a día, conectados por facebook, tu en Zaragoza y yo en Madrid, segúiamos con nuestros debates políticos, nuestras discusiones. Cómo las echo de menos Luis, tus llamadas intempestivas, tu preocupación por mi bienestar y el de mi familia. Tanto te preocupabas de los demás, que te olvidabas de cuidarte a tí mismo, aunque me prometías mil veces que te cuidarías más. Esa generosidad que proyectabas en tu web, y todos los que formábamos tu grupo de "Amigos de Luis". Conseguiste reunirnos en un grupo singular y diverso, sin nada que ver unos con otros, o quizás sí. Donde nos animaste a escribir, a conocernos, donde ahora nos hemos quedado sin mama gallina, y seguro que sabes, que te echamos de menos y seguimos en contacto, porque gracias a ti, he conocido a estupendas personas, que no hubieramos conectado de ninguna otra forma. Estamos huérfanos de padre. Nos despertábamos con tus artículos. Esos artículos que escribías con una facilidad asombrosa propios de una mente privilegiada, y que quizás pocos sepan que los escribias en la tranquilidad de la noche, tus horas de máxima inspiración, y te hacían olvidar el insomnio que padecías desde los años de represión franquistas, donde te quitaron el sueño a golpes, pero no te pudieron quitar tu rebeldía, ni tus ganas de luchar por un mundo más justo, ni por defender los derechos humanos de un país que no levantaba cabeza. 

"Tu Merchina", así me llamabas, Don Luis, como te llamaba yo con sorna, al ver cómo al oir tu pausada y ronca voz, te llamaban algunos, y me queda la satisfacción de haber conocido un hombre sin barreras, tolerante, demócrata, libre, justo, muy crítico consigo mismo y generoso hasta decir basta. Un viejo profesor que nos ha dejado sus escritos y sus ideas, sus debates y sus cabezonerías, que también eran muchas.
Un amante de la meteorología, del buen cine, de las buenas series que devoraba una tras otra, y de algún que otro partido de fútbol de su Madrid. Y sobre todo, un defensor a ultranza de la mujer, feminista, y de la naturaleza humana en general.

Me quedo con haber podido disfrutar de tu compañia y tu cariño estos últimos años de tu vida, con tus libros, tus consejos, tu espíritu libre y autocrítico y con el mensaje de que no hay que rendirse nunca, por muy mal que se pongan las cosas, y con esa ternura que guardabas bajo llave bajo tu coraza arisca, y que tuve la suerte de abrir y disfrutar. El vacío que has dejado es muy grande, pero lo llenaremos con una frase que tú repetías muchas veces, cuando me quejaba de la falta de inspiracion: "Que la inspiración te pille trabajando".

Y que tu merecido descanso, quizás el que en este mundo no hayas podido disfrutar, lo tengas ahora, con tus libros, tu música y tu paloma de la paz que te acompañaba a todas partes.
Te dejo con tu amado Neruda que empañaban tus ojos profundos y tristes tan a menudo.
Hasta siempre profesor, Don Luis, Luis...

Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llenas del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza,
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjane que te hable también con tu silencio.






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